Alla voy, espero no perder el control, no cogeré nada, no necesito nada, no quiero existir, no puedo continuar, por favor para antes que lo haga denuevo, sensillamente habla de nada, hablemos de nada, hablemos de nadie, por favor hablemos de nadie, de alguien, de cualquiera, tu y yo, tenemos una enfermedad, tú me afectas, tú me infectas, estoy afligido, eres adicta, tu y yo, tu y yo, estoy en el límite, puesto contra la pared, estoy tan perturbado, me encanta golpearte, aquí está mi confesión, aprendiste la lección, parame antes de que lo haga denuevo, sensillamente habla de nada, hablemos de nada, hablemos de nadie, por favor hablemos de nadie, de alguien, de cualquiera, tu y yo, tenemos una enfermedad, te me afectas, tú me infectas, estoy aflogido, eres adicta, tú y yo, estas tranquila, como un pesado telón de plomo, quiero perforarte, como un oceano, podemos resolverlo, he estado agotándome, ahora estoy agotado, no estés loca por ello, nena, tu yo yo (quiero atarte) tenemos una enfermedad (crucificarte) tú me afectas (arrodillarme ante ti) tu me infectas (ultrajar tu cuerpo) estoy afligido (fuimos hechos en el cielo) eres adicta (quiero tomarte) tú y yo (quiero romperte) tenemos una enfermedad (suplicarte) tú me afectas (somos incurables) tú me infectas (quiero bañarte en agua bendita) estoy afligido (quiero entregarte) eres adicta (sobre el altar) tú y yo, tú y yo.
miércoles, 28 de octubre de 2009
Anesthesia
Todo el mundo esta hablando de la chica que fue y mató al hombre de las entregas, pero ella parece tan bondadosa y gentil, esto no es razonable, la vi justo allí la otra noche, tan majestuosa como una máquina tragamonedas, pero ella cuando miró mi camino algo demencial como el diablo me afecto, Anestesía, mona lisa, tengo un arma pequeña, aquí llega el olvido, nunca te amé, cómo me encontraste?, los policias nunca probarán la complicidad esta vez, Ana... todos los chicos buenos van al cielo! Recuerdo tu rostro en aquella noche de agosto cuando mentimos sobre la bella época por venir y aquel viejo loco que llego muy muy tarde, y causo una reacción en cadena, he estado pensando el rato allí durante once largos años, como el ratón de una iglesia donde el gato se ha ido y mirarte ahora, me esta conduciendo a la distracción, Anestesía, mona lisa, tengo una pequeña arma, aquí llega el olvido, nunca te amé, como me encontraste? los policias nunca probarán la complicidad esta vez, Ana... todos los chicos buenos van al cielo!
miércoles, 15 de julio de 2009
La píldora del día después, Vivisección y Horacio Croxatto

El doctor Horacio Croxatto, firme defensor de la píldora del día después y uno de los inventores del implante subcutáneo que hoy usan millones de mujeres como método anticonceptivo, fue criado en una familia donde no se hablaba de sexo.“El día que fui a donde mi padre, Héctor Croxatto, quien también es médico, a hablarle del tema, me dio unas píldoras para inhibir el deseo. Eso fue todo. Me educaron en los Padres Franceses y me enseñaron que el sexo era feo, sucio y malo. Indeseable. Si me masturbaba era un pecado mortal, me iría al infierno. Imagínese que a los 15 yo creía que solamente los hombres teníamos deseos sexuales, y las mujeres no. Mi educación en este tema fue atroz. Felizmente eso ha cambiado y seguirá cambiando, pero a la velocidad que va, vamos muy mal”.¿A qué se refiere?La revolución en la educación tiene que cortar este círculo vicioso maldito en que los padres no saben nada de sexualidad, salvo anécdotas de su experiencia personal, y no tienen nada que decir o tienen miedo de hablar del tema con sus hijos. Lo mismo pasa con los profesores. Se repite de generación en generación. No hay formación en sexualidad.¿Cómo le iba a usted de joven?Mucho años después de casado fui descubriendo otra interpretación de la sexualidad, sana, mucho más acorde con nuestra vocación de disfrutar la vida. No tiene sentido esa tortura que me enseñaron cuando estuve de joven un tiempo en el Opus Dei. Es insana e inútil. No conduce a ningún crecimiento espiritual.
Ahora tengo muy claro que la vida es para disfrutarla y no para torturarse.En su oficina del Instituto Chileno de Medicina Reproductiva (Icmer), en el centro de Santiago, Horacio Croxatto habla y explica serio, pausado, con voz profunda. Al frente, en la misma calle Lastarria, está el consultorio de Icmer. Por un bono Fonasa de unos tres mil pesos, cualquier mujer se puede atender con un ginecólogo; incluso gratis si tiene pocos recursos o participa en alguno de los estudios del Instituto, que se inspira, al decir de Croxatto, en la necesidad de contar con medios que permitan a las personas reemplazar “todos los hijos que Dios quiera darles por todos los que responsablemente quiera y pueda tener”. Es un equipo multidisciplinario donde trabajan unas cuarenta personas que difunden y aplican la anticoncepción. En el consultorio también hacen exámenes y venden anticonceptivos a precio módico, incluida la píldora del día después: sólo hay que pedirla (la entregan o venden por unos $ 4 mil, según la situación económica de quien la solicite) y se recibe los consejos de una matrona o doctor. Croxatto ya dio por demostrado que la famosa píldora no es abortiva y entregó contundentes pruebas, aunque esto no ha aplacado la controversia nacional.Es una autoridad mundial en el tema. En los 60 trabajó en universidades de Estados Unidos donde almorzaba al lado de premios Nobel. En Chile, desde 1954 hasta 2006, estudió e investigó en la Universidad Católica, donde lidió con el prejuicio conservador. En los 80 logró que un ministro, después de que se lo negara Mónica Madariaga, le diera personalidad jurídica a Icmer, que fundó junto a varios doctores, de los cuales Soledad Díaz y Fernando Zegers aún son miembros del directorio. Siguió trabajando paralelamente en su alma máter como profesor titular, hasta que en 1998 el Vaticano presionó para que le quitaran la cátedra: había escrito una carta contra un proyecto de ley que aumentaba las penas para la mujer que abortaba. Pero siguió hasta fines de 2006 como investigador asociado, escondido en su laboratorio, porque sus investigaciones ya estaban financiadas. Hoy, después de casi 50 años de trabajo, es profesor honorario de la Universidad de Chile, profesor titular de la Usach y está dedicado a Icmer: no logra retirarse de la investigación.http://www.paula.cl/blog/entrevista/2008/03/05/horacio-croxatto-lobo-de-laboratorio/


